El semisextil entre Júpiter y Neptuno, en el gráfico natal del presidente del Gobierno de España, nos describe una conciencia humanitaria en todo lo relativo a los derechos humanos y su predisposición a salvaguardar dichos valores o principios fundamentales colectivos. Muestra de ello fue su primera intervención internacional de carácter humanitario con el buque Aquarius, con 629 refugiados a bordo, donde ningún país europeo le daba protección alguna, evitando con ello la catástrofe humana que se vislumbraba, gracias a su intervención en junio del 2018.
Al presidente del Gobierno de España se le pueden achacar muchísimas cosas en política interna por sus interesadas y descaradas gestiones en ciertas y polémicas decisiones, concesiones, etc., que de sobras son conocidas por todos nosotros, pero lo que es palpable es su fuerte convicción hacia los colectivos más vulnerables de la sociedad, además de ser el único jefe de Gobierno de la Unión Europea que le hace frente al siempre polémico presidente de nuestros días, Donald Trump, y a sus ambiguas decisiones en política exterior, con el claro propósito de sometimiento al resto de naciones del mundo como si fueran sus súbditos, imponiendo su visión personal para salvaguardar a toda costa los intereses de Estados Unidos, excepto a Israel.
Por ese motivo, el semisextil del ciclo Júpiter-Neptuno está presente en muchas de las controvertidas decisiones en política exterior de Pedro Sánchez, tales como críticas al unilateralismo de la política exterior de Donald Trump, defensa del multilateralismo y del sistema de la ONU, oposición a intervenciones militares sin consenso internacional, rechazo a usar bases españolas como la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón para operaciones unilaterales como el ataque a Irán, defensa de la autonomía estratégica de la Unión Europea frente a presiones de Washington, en clara oposición al aumento que exige Trump a cada miembro de la OTAN del 5% del PIB, donde el mandatario estadounidense ha amenazado con la expulsión de España de la alianza si no cumple ese requisito en el gasto militar.
Reconocimiento del Estado de Palestina impulsado por el gobierno que preside, criticando la actuación militar de Benjamin Netanyahu en Gaza, petición de revisar los acuerdos entre la UE e Israel por posibles vulneraciones de derechos humanos, apoyo a embargos o restricciones de armas, aumento de ayuda humanitaria a Gaza, defensa de un alto el fuego y de la solución de dos Estados, reconociendo oficialmente al Estado de Palestina, sin que hasta ahora los principales países de Europa como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia se hayan atrevido a hacerlo.
No sé si será táctica política o lo que muchos califican como oportunismo político basado en el manual teórico del libro "El príncipe" del renacentista Nicolás Maquiavelo, que la gran mayoría de políticos utiliza a discreción, cuando y como les place. Lo que sí es evidente es que los derechos humanos van por delante de la fuerza e influencia global de las últimas políticas de Estados Unidos e Israel, siendo el único jefe de Gobierno de la Unión Europea y, dentro de los países que integran la OTAN, el que no está dispuesto a realizar ningún gesto de genuflexión, como se evidencia entre los mandatarios del viejo continente, que ruborizan a propios y extraños con sus actitudes hacia las políticas unilaterales del mandatario republicano.
Todas estas acciones se ven plasmadas en su gráfico natal con el aislado semisextil entre Júpiter y Neptuno, ciclo planetario que se destaca por facilitar la posible resolución de conflictos internos o internacionales a través de acuerdos, tratados de paz y reformas sociales significativas, así como la configuración de nuevas relaciones internacionales, avances en derechos civiles, justicia social y libertad en distintos escenarios, donde la cooperación y la búsqueda de soluciones pacíficas cobran protagonismo, fomentando un ambiente de esperanza y renovación global.
Además quiero destacar al combativo planeta Marte, que se encuentra en conjunción pártil al ascendente, y a su vez en trígono con la Luna, que suaviza la impronta del planeta rojo, que es armonizado y suavizado por el trígono y por la calidez emotiva del satélite natural de la Tierra. Este espíritu combativo ha estado presente desde su más tierna infancia y hace que esa predisposición sea su principal sello de identidad, como ya lo demostró en la crisis interna de su partido, y su posterior reelección como secretario general del PSOE, imponiéndose a la antigua guardia socialista.
Como todos sabemos, se presentó como candidato a la presidencia del Gobierno mediante una moción de censura, ganando esta, donde es desbanca a Mariano Rajoy de la presidencia. Pero hay que hacer hincapié en el hándicap que tenía el PSOE al ser la segunda fuerza, por detrás del PP, y sin tener la mayoría suficiente de escaños en el Congreso, donde los socialistas no tenían hasta ese momento los apoyos necesarios del resto de formaciones políticas. Fue la primera vez en la cual un candidato ganaba una moción de censura con el menor número de diputados en una legislatura en la actual democracia.
Este trígono hace que las reacciones instintivas muy propias de Marte no sean abruptas ni tensionales, pero sí adaptativas según el momento y el lugar en el cual las iniciativas políticas que el presidente del Gobierno de España considere como prioritarias en su acción de Gobierno se mantengan firmes en todas y cada una de ellas, tanto a nivel doméstico o como a nivel internacional. Por ese motivo, el espíritu combativo de Sánchez está presente desde el primer momento, pero va relajándose o amoldándose a las exigencias del entorno social o político del momento y que evidentemente favorezcan sus intereses personales. Marte siempre busca su interés personal, aunque este luego pueda favorecer al resto de nuestros semejantes.
Por ese motivo, los adversarios políticos creen que Sánchez en muchos momentos se ha creído que estaba políticamente amortizado, pero ese Marte hace que se mantenga firme incluso en muchas de sus polémicas decisiones, como todos bien sabemos, incluso haciéndole frente al hombre más poderoso e errático del mundo como es Donald Trump.
La impulsividad, que es muy característica de todas aquellas personas que tienen a Marte en conjunción al ascendente, hace que, en el particular caso de Pedro Sánchez, sea suavizada por el trígono entre la Luna y Marte, que templa ese carácter impulsivo y poco conciliador, si no tuviera dicho trígono en su gráfico natal. De ahí ese control ponderado de su expresión emocional, incluso cuando es atacado por la oposición, o se enfrenta a situaciones de calado, como fue la pandemia del COVID-19, donde nunca perdió la moderación en las difíciles decisiones que adoptó, como fue la aplicación del estado de alarma y sus posteriores prórrogas. Esta principal configuración astrológica hace que pueda tener la capacidad de superar cualquier contratiempo y salir airoso del mismo, como ya hemos podido comprobar en muchas ocasiones. Pero ese talento propio del trígono se puede enquistar y ser perjudicial para el pueblo que representa (la Luna) si se centra solamente en sus deseos personales, reflejado en el siempre egoísta e individualista Marte, en conjunción con su ascendente, donde pueden prevalecer sus ambiciones al aceptar todo para seguir manteniéndose en el poder.
Si observamos el gráfico natal de Pedro Sánchez, no aparece ninguna figura de aspectos, ya sea triangular o cuadrangular. Pero sí hay una configuración lineal de aspectos independientes que se pueden apreciar a simple vista. Cuando en un gráfico natal no aparece ninguna figura de aspectos, que suelen dar solidez y forma a muchos proyectos, ya sean estos personales, profesionales o políticos, las personas con aspectos lineales nos hablan de individuos a los que les suele costar llegar a materializar sus proyectos e ideales para poder hacerlos realidad. Por lo tanto, a Pedro Sánchez, en su condición de presidente de Gobierno, los grandes objetivos marcados, que necesitan de acuerdos entre actores con proyectos políticos dispares, le van a provocar que tenga serias dificultades para hacerlos realidad a nivel parlamentario, a no ser que acepte todo con un "sí" por respuesta, anteponiendo el interés general al individual.
Lo bueno de los gráficos natales con una configuración planetaria lineal, donde no aparecen figuras de aspectos alguna, es la abundancia de ideas que pueden desarrollarse a medio o largo plazo, que suelen ser delegadas a terceras personas, pero de difícil ejecución por uno mismo, incluso con colaboradores de por medio. Además, las configuraciones planetarias lineales nos hablan de una persona con espíritu emprendedor, muy válida para afrontar sobresaltos sin que se produzcan finales dramáticos, y que pueden ser esquivados, dependiendo de los planetas y aspectos involucrados. En el caso de Pedro Sánchez se ve una persona con muchísimas ideas, con altos ideales, flexible, pero a la par le cuesta materializar y plasmar sus pensamientos en proyectos concretos y tangibles, como han sido los innumerables decretos-ley impulsados por el Gobierno, donde tan sólo una minoría han conseguido ser ratificados por el Congreso y el Senado, como han sido, entre otros, la polémica Ley de Amnistía (2024), así como la Ley ELA (2024), la Ley de Representación Paritaria (2024), la Revalorización de las pensiones (2021), la Reforma laboral (2021) y la Ley de la Eutanasia (2021).
La configuración planetaria del gráfico natal del presidente del Gobierno no ayuda a materializar un sólido programa de gobierno y llevarlo a cabo por su falta de recursos o apoyos que no llegan a alcanzar, y en el caso de que fueran realizados, el recorrido del mismo sería de poca duración en el tiempo, o de difícil aceptación por la opinión pública. Pero, en cambio, es un buen gráfico ideal para dialogar y encontrar puntos de vista opuestos sin que lleguen a plasmarse o materializarse de manera objetiva; es lo que llamamos "buenas intenciones", y que le sobra de antemano a Pedro Sánchez, como hemos podido ver en su trayectoria política.
En definitiva, el gráfico natal del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, corresponde a un político idealista o teórico que puede aportar grandes ideas al progreso social y humano (ciclos Júpiter-Neptuno), para que otros las plasmen en la sociedad a medio o largo plazo. Lo que es evidente es que un modelo lineal con la distribución de los aspectos de manera aislada —sumado a un planeta Marte en conjunción al ascendente— le confiere un aporte de energía extra para superar cualquier obstáculo a nivel personal y en su vida política, por la tendencia individualista y calculada de sus actos, cueste los sacrificios que cueste, incluso al pueblo soberano al cual representa. Por ese motivo se ve la dualidad e inconsistencia de lo que dijo que haría a lo que ha decidido hacer, ya que sus ideales en política social se ven lastrados por su egoísmo personal cuando sus decisiones políticas no prosperan al no tener una mayoría parlamentaria lo suficientemente amplia para consolidarlos en avances colectivos.